Cítricos - nutricion foliar

El Dr. Embleton de la Universidad de California en Riverside destacaba que el empleo de urea con bajo contenido de biuret permitía una reducción en las dosis de fertilizantes nitrogenados aplicados al suelo, sin pérdida de rendimiento, tamaño y calidad de fruta, y además reducía el contenido de nitratos en capas de agua subterráneas. Otros trabajos con limoneros daban cuenta que las aplicaciones de urea por vía foliar resultaron el doble de efectivas que aquellas aplicadas al suelo, y se comprobó que prácticamente toda la dosis de N requerida puede ser suministrada por vía foliar, incluso la misma puede ser mezclada tanto con pesticidas como con emulsiones de aceites.

En Tucumán, las aplicaciones invernales podrían resultar beneficiosas debido a que las raíces tienen poca actividad, mientras que por el contrario la parte aérea sufre mayores variaciones de temperatura, factor que regula la velocidad de absorción de nutrientes por vía foliar. Por lo tanto, la aplicación de urea a las hojas sería más ventajosa que la práctica convencional (aplicación edáfica) durante esta estación, ya que la temperatura del aire aumenta más rápidamente que la del suelo. En Riverside (California - USA) han señalado que la mejor época de aplicación es desde finales de enero (invierno en el H. Norte) hasta principios de la brotación de primavera.

Bajo esas condiciones la aplicación foliar de nutrientes puede ser una práctica agronómica efectiva para asegurar una mejor nutrición mineral de las plantas y evitar impedimentos inesperados de la capacidad de crecimiento y productividad de las plantas.

En Tucumán, los inconvenientes de las aplicaciones de urea al suelo aumentan en los meses de alta pluviosidad debido a las pérdidas por lixiviación en suelos profundos y de texturas ligeras, o por escurrimiento en suelos pesados y de relieve ondulado.

Otro aspecto relevante para asegurar el éxito de la práctica de la fertilización foliar es la concentración de N en la aplicación. Trabajos realizados en Riverside, indican que la dosis más conveniente para el asperjado foliar en los cítricos es de 600 a 900 g de urea por cada 100 litros de agua (0,6 a 0,9 %), mojando todo el follaje del árbol. No obstante trabajos realizados en Israel señalan que se podría trabajar con concentraciones superiores, del orden del 1,5 al 2%, aunque en estos casos debe conocerse el contenido de biuret del material con el cual se trabaja.

Las condiciones climáticas también son muy importantes a la hora de aplicar urea por vía foliar. Días con altas temperaturas y luminosidad deben ser evitados especialmente cuando se trabaja con urea cuyo contenido de biuret supera el 0,4 %.

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